Un refugio junto al mar

El mar ha sido fuente de inspiración a lo largo de la historia para un gran número de artistas. Desde poetas como Rafael Alberti, con su poema “El mar, la mar” donde el escritor añora su vida junto a él, pasando por los enérgicos trazos de Monet en Etretat hasta los evocadores versos de Charles Trenet en su canción “La mer” podemos encontrar numerosas referencias a este medio que nos atrae y nos intimida por igual.

Y nosotros no hemos sido menos. Desde que los nuevos propietarios de este agradable apartamento vacacional junto al mar nos contactaron, tuvimos claro que había que introducir el mar en la decoración. Era algo evidente pero que creímos necesario. La vivienda estaba completamente vacía. Y pensamos en La Bretaña francesa. Un lugar de mar enfurecido y acantilados. De pueblos de pescadores, de faros que ya no brillan. De redes de pesca.

En la paleta de colores elegida los tonos azules son los protagonistas, variando desde los más profundos, como el usado en la pared del cabecero de una de las habitaciones hasta el suave aguamarina de la sala. El uso de las diferentes intensidades de azul hace referencia a esa dualidad inherente del mar: unas veces agitado y peligroso y otras calmado y tranquilizador. El resto de la gama de colores usados, lo componen los corales y amarillos. En textiles, aportan el punto que complementa a toda la gama de azules presente en las estancias.

Lámpara hecha con maderas varadas por el mar

 

En cuanto a los materiales usados, predomina la madera, tanto en muebles auxiliares como en los elementos decorativos que se encuentran por toda la vivienda.  Piezas reutilizadas, como un antiguo costurero que hace las veces de mesilla auxiliar, lámparas hechas con maderas varadas por el mar… dan ese aire de antigua casa de pescadores un tanto bohemia.

Antiguo costurero al que se le han añadido las patas

Lampara hecha con maderas varadas por el mar

Los tejidos usados en las diferentes piezas textiles como cortinas, papel de pared, cojines y ropa de cama, acentúan la tendencia natural y sencilla presente en todas las estancias.

Los pequeños elementos decorativos completan el conjunto, aportando esa sensación de hogar que envuelve el espacio. Postales antiguas, recuerdos de familia, fotos de viajes… cubren las paredes de toda la vivienda.

 

La zona de comedor, que se abre a la terraza junto a una puerta cristalera, está formada por mesa y sillas de madera. Continúa con el estilo natural y sin pretensiones del resto de la vivienda, formando un conjunto acogedor perfecto para compartir una agradable velada.  Junto a él, la terraza, compuesta por zona de comedor y de estar. Ambas zonas están integradas por mobiliario de fibras naturales y materiales resistentes como el aluminio, la resina y el hierro.

En esta vivienda, sólo dos zonas tuvieron trabajos de obra: la cocina y el baño de la habitación principal. En la cocina optamos por muebles de estilo tradicional en azul muy claro para dar luminosidad al espacio. Por su parte, en el baño se reemplazó la antigua bañera por un plato de ducha  Pero sin duda la mayor aportación es la del alicatado que decidimos colocar en el interior de la misma. De inspiración vintage, este azulejo recuerda a los utilizados a principios del siglo XX y aporta un toque original al espacio.

En definitiva, todos los elementos del proyecto juegan un importante papel para evocar el espíritu marinero y han hecho de este apartamento un verdadero refugio junto al mar.

Y aquí, el antes y el después

Antes

Después

Un comentario

  1. Para nosotros ha sido un placer trabajar contigo. Nos han gustado mucho tus ideas y el resultado final. Espero que a quien visite el blog le guste tanto como a nosotros!! Un abrazo.

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